Organismos internacionales como UNICEF han señalado que el afecto, la atención y la presencia activa de madres, padres o cuidadores son factores esenciales para fortalecer la autoestima de niñas y niños, reducir conductas de riesgo y mejorar su desempeño escolar. Crecer en ambientes familiares sanos también favorece el desarrollo de habilidades socioemocionales, resiliencia y la capacidad de construir relaciones sólidas en el futuro.
Sin embargo, la vida cotidiana plantea retos cada vez más complejos. Las largas jornadas laborales, el estrés económico, la sobrecarga de cuidados y el uso intensivo de dispositivos digitales han reducido el tiempo de convivencia significativa en los hogares. Muchas familias comparten el mismo espacio físico, pero no necesariamente el mismo tiempo emocional, lo que genera desconexión y afecta el desarrollo infantil.

En este contexto surge Mundo Imáyina, un parque temático en Morelos que ha beneficiado a más de 3,500 familias, incluidas aquellas en situación de vulnerabilidad o con niñas y niños que enfrentan enfermedades complejas. A través de experiencias lúdicas, actividades recreativas y acompañamiento emocional, el proyecto ofrece oportunidades reales de reconexión familiar.
Cada actividad está diseñada para fomentar el diálogo, la cercanía y la empatía entre los integrantes de la familia. “Cuando una familia logra detenerse, mirarse y abrazarse en medio de la adversidad, ocurre algo profundamente transformador. Hemos visto cómo el amor y un espacio seguro pueden devolver esperanza a un niño y también reconstruir la fuerza de toda una familia”, afirma Piki Martínez, creador y fundador de Mundo Imáyina.
El proyecto entiende que el bienestar infantil no puede abordarse de manera aislada. Por ello, también brinda herramientas a madres, padres y cuidadores para acompañar y sostener emocionalmente a niñas y niños en momentos críticos, fortaleciendo así el tejido social y emocional de las familias.
El desafío es pasar de la convivencia automática a la conexión consciente. Iniciativas como Mundo Imáyina recuerdan que el valor del tiempo compartido, el amor y el cuidado son la base para construir hogares más fuertes y resilientes.


